lunes, 17 de enero de 2011

Magnánimo Margarit

Nos pareció que en él poeta y poesía se identifican demasiado, otorgándoles a ambos una integridad sorprendente. Así le oímos reprochar a Neruda ( a pesar de que adoró su poesía) el abandono de una hija deficiente.
Empieza a anochecer, y en el coche la voz grabada de Neruda recita sus poemas. Entre roncos caminones nuestros faros se adentran en la lluvia. Parecen que buscaran a una niña olvidada en una tumba y el poema que él nunca le escribió. Ególatra y patético mi héroe ¿llegó a sentir alguna madrugada que amar no es escribir cantos de amor? .................. Los poemas la ocultan como a un pájaro muerto que el viento va cubriendo de hojarasca (Cálculo de estructuras)
Para recitar a continuación un poema que cuenta cómo Lluís Claret (un gran violonchelista ) les tocó a los tres, poco antes de morir Joana, la 2ª suite de Bach.
Se levanta temprano, está sentado en la sala de estar. Aún es de noche. Recuerda cuando, aquí, Lluís Claret tocó para los tres, él y ellas dos, que le escucharon desde este sofá, el mismo donde ahora espera el alba. Como si una sirena sonase en algún puerto, el chelo despedía a la muchacha con la segunda Suite de Bach. Tu madre y yo empezamos a ser viejos, pero esto tú no habrás de verlo nunca, murmura el hombre mientras mira el patio. Cuando ya cantan los primeros pájaros, pone la misma pieza, tocada por Lluís. Sobre su pecho siente el suave peso de la cabeza de Joana. Ella, al clarear, ha vuelto, generosa, en la segunda Suite de violonchelo, que es por donde entra, desde su muerte, en casa .
Nos muestra poemas de su trabajo como arquitecto: reforzar los bloques de viviendas humildes que se hicieron en los años 50 y 60: Recordar el Besós (Los motivos del lobo) http://www.joanmargarit.com/cat/poemes.html#
El tema de la muerte lo abordó con un recuerdo emocionado a Goytisolo: "una ventana a la calle María Cubí (Misteriosamente feliz) y los poemas sobre su hija Joana: "profesor Bonaventura"
(Joana) Le conocí en los días de los pasos del cazador No sé si éramos amigos. Él podía ser, tanto la ternura que provenía de su desamparo como la vanidad que surge desde el miedo Mentiroso, iracundo, generoso a la vez. Nos unía una cierta desesperación: yo por mi hija, él por su nieto. Negó la realidad constantemente, más cuanto más perdía la batalla. Yo lo quise. Me gusta su poesía cuando evoca detrás de la mirada de una mujer o un hombre el silencio sin nadie de los campos. Cayó segando el aire. Un golpe sordo. la parodia del ave que ha abatido, de un único disparo, el cazador.
Se retrató con Autoretrato con mar (Cálculo de estructuras)
http://www.joanmargarit.com/cat/poemes.html# Habló del amor con "Madre Rusia" (Restos de aquel naufragio), en el que coinciden nieve extraña sobre barcelona y comienzo del amor, "horarios nocturnos" (Aguafuertes) y "sueño de una noche de verano" http://www.joanmargarit.com/cat/poemes.html# Acostado contigo, oigo pasar los trenes, y sus ventanas cruzan encendidas mi frente rasgando el terciopelo de esta noche. La pausa de silencio me deja una luz roja, la nota en el pentagrama de cables y de vías oscuras y brillantes. Acostado contigo, oigo cómo se alejan con el ruido más triste. Quizá el último acierto sea -abrazado a ti- dejar pasar los trenes en la noche. Hemos parado el coche junto a este largo muro de cipreses. Hace treinta años que vivimos juntos. Yo era un chico inexperto, tú una chica desamparada y cálida. Sobras de la última oportunidad van cubriendo la luna. Soy un viejo inexperto. Tú, una mujer mayor desamparada. Y nos hizo ver su mirada a su padre, a la vejez y a las dos ciudades que amó en "ser viejo" , Saturno (casa de misericordia) y soneto a dos ciudades (Los motivos del lobo) http://www.joanmargarit.com/cat/poemes.html# Habló de poesía como una "casa de misericordia" que recitó.
Volvió hablar de Joana con "Perdiz joven" (Joana) y del pasado con "Profesora de alemán" (Estación de Francia).

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